Publicado el Blog

Sigo viva

Madre mía… unos 6 meses sin pasarme por aquí. Si es que la constancia no es lo mío. ¿Quién decidió que yo estaba preparada para ser madre con el caos que arrastro a todas partes? Mejor no respondo, porque todos sabemos la respuesta.


6 meses…


¡6 meses! 


Y lo sé porque tengo un hijo de esa edad, no porque me haya puesto a echar números. Pues nada, os cuento que he sido madre por tercera vez. 6 meses después, sí, pero más vale tarde que nunca, y sobre todo si la dicha es buena.


Esto me hace recordar que llevo ya 6 meses sin María en mi vida, físicamente. No voy a mentir, no he dejado de llorar. Pero tampoco de sonreír. Mi vida se ha convertido en una dualidad de tristeza y alegría, y eso quiere decir que sigo viva. María nos dejó un sábado… y tres sábados después llegó Jaime. Todo este tiempo ha sido maravilloso. Cada segundo con él me recuerda lo capaz que soy ahora de disfrutar de la maternidad. Mis dos primeros hijos me supusieron un caos, y poco pude disfrutar de su etapa de recién nacido. Pero a Jaime lo estoy exprimiendo a tope. Esto no quiere decir que mi mala leche se haya ido, sólo que incluso con ella, estoy aprendiendo a valorar cada instante.

Gota de agua cayendo sobre un charco en otoño, reflejando el tenue color de las hojas a punto de desprenderse de su rama.


En otro post mucho más extenso os contaré mi vida desde que conozco a La Otra María. Sí, mi hermana se fue, conoció a otra María, y dijo “esto es demasiado bueno para que mi querida hermana pequeña se lo pierda”, y yo, desde mi hogar, no puedo más que agradecérselo, porque nos ha hecho mucho bien a todos aquí.


He vuelto a querer saber más sobre la educación, la mente del niño, la belleza de observarles, y lo maravilloso que sería el mundo si tuviéramos todos los adultos sólo un poquito de humildad. Pero no nos rendiremos en esta lucha por la infancia respetada.


Poco más que añadir. Siento mi ausencia, me encantaría poder prometer que volveré a estar aquí todas las semanas. Pero si hay algo que odio es romper mis promesas, así que mejor no digo nada y si pillo el hábito de venir cada semana, pues qué suerte oye.

Candados que representan promesas que algún día se cumplirán. No es mi estilo... por desgracia.


Muchas gracias a quienes estáis ahí. Siento este post tan caca, pero simplemente necesitaba sentarme a soltar lo que me saliera de los dedos. Y recordar que sigo viva 🙂


:*

Comentarios (2)

  • Avatar

    Sigues vivía y un post muy bonito , nada de ” caca” . Así que eso es lo que importa …viva y con mala leche 😉😝.

    Besiñosss

    Yaiza peluchin
    Responder
  • Avatar

    Que bonito post!!! Y que bonito tenerte por aquí contando cosas!!

    Cripatia
    Responder

Deja un comentario

Comienza a escribir y presiona Enter para buscar

Cesta de la compra